Roberto Rodríguez

Mi transitar por los E. Karis, fué una etapa de mi vida, adolescente, y duré un buen tiempo, cerca de 5 años donde conocí varias ciudades, así como campamentos, en 1988 decidí conocer la casa mundial Kari, en México y la sentí como mi segundo hogar, me trataron los cuidadores como de la familia y hablo de Juan Carlos y Maritza, partir de ahí decidí entregar mi tiempo y corazón al movimiento.